¿Me equivoco al decirle a mi novia que no nos iremos a vivir juntos si ella quiere dividir los gastos comunes de forma proporcional a los ingresos?
Tengo 28 años y conocí a mi novia hace dos años. Ella está haciendo un posgrado y vive de una pequeña beca y de préstamos estudiantiles. Yo gano bastante bien. Vivo en una casa que es de mis abuelos y no pago alquiler. Por insistencia de ellos. Tengo a un amigo muy cercano viviendo aquí también. Él paga todas las facturas de la casa a modo de alquiler. Así que, básicamente, vivo gratis.
El casero de mi novia le va a subir el alquiler. Solo su alquiler actual ya se come casi toda su beca cada mes. Además, tiene que pagar las facturas, la comida, el seguro médico, el seguro del coche, la letra del coche, unas facturas médicas, la deuda de la tarjeta de crédito y un perro. No encuentra un sitio más barato en el que se sienta segura y que sea lo bastante grande para ella y su perro. Así que quiere venirse a vivir conmigo.
También quiere que mi amigo se mude si ella viene. A él no le importa hacerlo. Hablé con ella y le dije que si se muda, dividiremos los gastos y las facturas comunes a medias, 50/50. Se molestó muchísimo. Ella cree que debería ser proporcional a los ingresos. Eso significaría que yo pagaría prácticamente todos los gastos en común.
Ir a medias la dejaría, aun así, en una situación económica mucho mejor que la que tiene ahora. Sus gastos de manutención pasarían de ser exponencialmente más altos que su beca a ser bastante menos que su beca. Mientras tanto, yo en realidad estaría pagando más de lo que pago ahora, porque en este momento no pago ninguna factura. Mi amigo las cubre todas.
Le dije que si insiste en que sea proporcional, no podemos vivir juntos. Está furiosa. Dice que le estoy causando un estrés innecesario. Dice que los dos nos podemos permitir dividirlo de forma proporcional, así que eso es lo que deberíamos hacer.
Le contesté que no soy su «sugar daddy». Le dije que solo porque yo gane más no significa que le deba un estilo de vida subvencionado. Le expliqué que mis abuelos me hicieron un regalo y no voy a usar ese regalo para mantenerla a flote mientras saca su título.
Le dejé claro que si quiere vivir conmigo tiene que arrimar el hombro, aunque eso signifique comer fideos instantáneos todos los días y no tener dinero para ocio. Le solté que mi amigo, que me paga todas las facturas, me es más útil que una novia que quiere poner treinta euros al mes y llamarlo justo.
Se echó a llorar y me dijo que la estaba castigando por ser pobre. Yo le respondí que ella me estaba castigando a mí por tener éxito.
¿Me equivoco?
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